Presuntos nexos de Aristóteles Sandoval auguraban sexenio violento

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Restan poco más de dos meses para el cambio de un gobierno que deja abiertas muchas heridas en materia de seguridad.

Sobra decir que la administración priísta volvió a fallar una vez más y como líder de la peregrinación hacia el vacío, el gobernador de Jalisco.

Aristóteles Sandoval quedó a deberle a los jaliscienses y se va sin pagar las cuentas. Fracaso tras fracaso en el tema de inseguridad, debimos haber imaginado la que nos esperaba con un personaje como tal dirigiendo el estado.

Presuntos nexos con el narcotráfico 

De acuerdo con una investigación publicada por Proceso a finales del 2011, sus presuntos nexos con el narcotráfico daban pista de lo que Jalisco estaba por vivir los siguientes seis años.

Su carrera política ha estado siempre vinculada con capos criminales y políticos que mantienen estrecha relación con los mismos.

La nota cita el primer gran escándalo que enfrentó el 21 de febrero de 2005, día en que Ignacio Loya Alatorre, identificado por la Procuraduría General de la República (PGR) como operador financiero de Ignacio Coronel –capo del cártel de Sinaloa afincado en Guadalajara y quien murió en un enfrentamiento con la Marina el 30 de julio de 2010–, acudió al estadio Jalisco a ver un partido de fútbol.

Horas antes, Loya Alatorre le había pedido a su chofer, que fuera al banco a realizar varios depósitos en efectivo. Luego le dijo:

–Te encargo esos depósitos. Son urgentes, es una orden del patrón.

Loya Alatorre entró al estadio Jalisco, se acomodó en un palco de lujo y, mientras veía el partido entre las Chivas y el Monterrey, realizó varias llamadas con su teléfono celular. Al finalizar el partido salió del estadio y murió al instante acribillado.

Cuando la Procuraduría General de Justicia de Jalisco y la PGR comenzaron las investigaciones encontraron una libreta y su teléfono celular: la última llamada que hizo Loya fue al entonces diputado local, Jorge Aristóteles Sandoval, con quien mantenía una estrecha amistad.

Aunque en su momento, el ahora gobernador negó tener alguna relación con el fallecido, tiempo después aceptó que eran amigos y que había recibido dinero de su parte para sus actividades políticas.

Sandoval conoció a Ignacio Loya por medio de Alfredo Barba Mariscal y su hijo, Alfredo Barba Hernández, quienes siempre se han distinguidos por sus presuntos vínculos con líderes narcotraficantes.

Uno de los testigos claves para la investigación fue Sergio Ocegueda García, el chofer de Loya, quien en su declaración ministerial confirmó que su jefe tenía vínculos con varios priistas, a quienes les financiaba sus actividades políticas.

También afirmó que en varias ocasiones, vio al ex alcalde de Guadalajara en las fiestas que se organizaban.

De igual forma, Ocegueda asentó en su testimonio que le entregó el dinero a Sandoval: “Esa cantidad de dinero se la envió mi patrón al señor Aristóteles por mi conducto, ya que yo personalmente fui a entregarle el cheque por los 100 mil pesos y el señor Aristóteles me recibió personalmente, y le di el cheque”.

Ignacio Loya Alatorre tenía importantes nexos criminales. De acuerdo con la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada (SIEDO), era primo de Humberto Loya Castro, El Licenciado, operador de Joaquín El Chapo Guzmán en Monterrey, Nuevo León.


Las operaciones de Claudia Delgadillo 

Otro antecedente es su relación con, José Luis Duarte Reyes, alias Tony Duarte, ligado al cártel de Sinaloa y al robo de autos, quien fue asesinado en Puerto Vallarta el 20 de septiembre de 2011.

Uno de sus hermanos, Juan Jorge Duarte Reyes, fue detenido en 2003, cuando la SIEDO le aseguró un cargamento de tres toneladas de precursores químicos para elaborar drogas sintéticas.

Los hermanos Duarte, refieren las investigaciones federales, fueron importantes en el financiamiento de la campaña de Sandoval a la presidencia municipal de Guadalajara. Un enlace clave entre los Duarte y el priista es Claudia Delgadillo, actual regidora por MORENA en Guadalajara y ex secretaria de Desarrollo Social del ayuntamiento de Guadalajara durante la administración de Sandoval.

Su mano derecha  

Por su parte, el actual secretario de gobierno y mano derecha del gobernador, Roberto López Lara, operaba junto con los hermanos Duarte concesiones para operar estacionamientos públicos y bares; esto hasta que su hermano, Carlos López Lara, fue asesinado el 17 de febrero del 2011.

De igual forma sobresalen los vínculos de Aristóteles con un personaje de apellido García Quevedo, propietario de una casa de cambio y a cuyos familiares se les encargó en su momento diversas obras para remodelar calles en Guadalajara. García Quevedo enfrenta un juicio en Estados Unidos por lavado de dinero.

En junio de 2009 Sandoval Díaz se sometió a una prueba antidoping. Se le tomaron muestras de cabello en un laboratorio, pero después fue sorprendido cuando las robaba.

El entonces presidente del Comité Estatal del PAN en Jalisco, Eduardo Rosales, declaró: “Nos preocupa sobremanera que el candidato del PRI se haya robado las pruebas que inicialmente había aceptado tomarse y que después, con nerviosismo, las toma y sale del lugar como un delincuente”.

Esto sólo era el inicio de una guerra sucia en la que los más afectados seríamos los ciudadanos.

 

Esta es una opinión del medio basada en información de Proceso

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Author: fisgonpoliticojal

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